El tiempo...
Fiel medidor de nuestras vidas. Mar de serenidad sin tregua.
Poseedor final de todo lo existencial, lo vivido y lo soñado, lo ocurrido y lo pensado...
Compás de extrema elongación. Escueto, breve, prolongado, discreto, efímero, longevo...
Fiel ante lo bueno y lo malo, pasajero incesante de completo y jovial paso.
Fuente de la eterna juventud...
Imparable.
El tiempo no se para...
Pasa sin mirar... No se detiene ...
Gracias por estar dedicándome tu tiempo, apreciando su valor...
Gracias por caer en la cuenta de lo rápido que pasa...
Deja que te quieran las mañanas...
Valora tú cada anochecer...
Has pasado un nuevo día...
Y el tiempo...
... Aún no puede contigo...
Seremos lo que hoy luchamos ser,
si no abandonamos el mañana y el después...
Seremos más sólo si queremos ...
No dejemos que nos lleve el caudal...
Arbitremos nuestras vidas...
... Llegaremos.